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COSECHANDO OLIVAS NOBLEZA DEL SUR

Nobleza del Sur

Nobleza del Sur es una almazara familiar ubicada en Castellar, en la provincia de Jaén, cuya historia está profundamente ligada al cultivo del olivo. La tradición de la familia se remonta nada menos que al año 1640, cuando Miguel Sánchez Sagra, antepasado directo de la actual familia, adquirió un parrizal de olivos en la finca Los Añadíos. Desde entonces, el vínculo con el olivar se ha mantenido generación tras generación hasta llegar a la actualidad, acumulando más de 380 años de historia y 12 generaciones dedicadas a la tierra.

Hoy es la familia Peñuelas-Sagra quien continúa este legado, combinando los conocimientos heredados con una visión moderna de la agricultura y de la elaboración de aceite de oliva virgen extra. Con el objetivo de controlar directamente la calidad de sus frutos, la familia decidió dar un paso más y crear su propia almazara, dando forma al proyecto Nobleza del Sur. Actualmente controlan todo el proceso, desde el cultivo y cuidado de los olivos hasta la recolección, elaboración, almacenamiento, envasado y comercialización de sus aceites.

TRACTOR CAMPO NOBLEZA DEL SUR

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Aceites de cosecha temprana y variedades con personalidad propia

La elaboración de los aceites Nobleza del Sur está orientada a conseguir la máxima expresión aromática de cada variedad de aceituna. Para sus aceites premium, la cosecha puede comenzar a principios de octubre, seleccionando frutos todavía verdes y con una elevada concentración de aromas. Una vez recolectadas, las aceitunas llegan rápidamente a la almazara y, en referencias como Centenarium Premium, Arbequina Premium o Royal, transcurren como máximo cuatro horas entre la recolección y la elaboración. La extracción se realiza en frío para preservar las características naturales del fruto.

La Picual ocupa un lugar especialmente importante dentro de la casa. Centenarium Premium, por ejemplo, se elabora exclusivamente con Picual procedente de olivos autóctonos centenarios de la finca Vista Alegre. Esta variedad proporciona aceites intensos y complejos, con recuerdos herbáceos y vegetales y un característico equilibrio entre amargor y picor.

Junto a la Picual, Nobleza del Sur trabaja otras variedades que permiten descubrir perfiles muy diferentes. Su Arbequina, procedente de la finca El Campillo, ofrece un carácter más delicado, con aromas herbáceos y notas que recuerdan a la manzana, el plátano y la almendra verde. La almazara también elabora un monovarietal de Royal, una variedad autóctona de la provincia de Jaén, con gran complejidad vegetal y frutal. De esta manera, la gama permite apreciar cómo cada variedad, finca y momento de cosecha aporta una personalidad diferente al aceite.

ACEITUNAS NOBLEZA DEL SUR

Más de 300 hectáreas de olivares familiares en Jaén

El campo constituye una parte esencial de la identidad de Nobleza del Sur. La familia posee más de 300 hectáreas de olivar distribuidas en diferentes términos de la provincia de Jaén, con fincas que presentan características particulares de suelo y entorno. Sus olivares se encuentran bajo la influencia de un microclima mediterráneo continental y de tierras fértiles vinculadas al río Guadalimar, factores que contribuyen a definir el carácter de sus aceites.

Entre sus propiedades destaca la finca Vista Alegre, situada en la campiña jienense y origen de algunos de sus aceites más emblemáticos. Su proximidad al río Guadalimar favorece la presencia de rocíos matinales y genera unas condiciones particulares para el olivar. De esta finca proceden los olivos centenarios de variedad Picual utilizados para elaborar Centenarium Premium y también la variedad Royal. La finca Los Añadíos, estrechamente vinculada a los orígenes históricos de la familia desde 1640, continúa igualmente formando parte de su patrimonio olivarero y es el origen de su Reserva Familiar.

Nobleza del Sur entiende estos olivares no solo como el origen de sus aceites, sino como un patrimonio familiar que debe conservarse para las siguientes generaciones. Por ello, combina el conocimiento tradicional del campo con técnicas actuales, como análisis periódicos de suelo y hoja, control del desarrollo vegetativo y nuevas herramientas aplicadas al manejo del olivar. El resultado es una filosofía en la que territorio, agricultura y tradición familiar forman parte inseparable de cada aceite producido por la almazara.