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Aceite Picualia
Picualia es una almazara situada en Bailén, en la provincia de Jaén, uno de los grandes territorios productores de aceite de oliva del mundo. Su historia nace de la unión de agricultores de la zona y de una larga tradición cooperativa, con generaciones de familias que han dedicado su trabajo al cultivo del olivo y, especialmente, de la variedad Picual.
Picualia
Picualia es una almazara situada en Bailén, en la provincia de Jaén, uno de los grandes territorios productores de aceite de oliva del mundo. Su historia nace de la unión de agricultores de la zona y de una larga tradición cooperativa, con generaciones de familias que han dedicado su trabajo al cultivo del olivo y, especialmente, de la variedad Picual.
El origen de la entidad se remonta a 2009, cuando se produjo la fusión de dos históricas cooperativas de Bailén: Agrícola de Bailén Virgen de Zocueca y Agrícola de Bailén San José Obrero. De esta unión nació Agrícola de Bailén Virgen de Zocueca, mientras que Picualia se desarrolló como su marca y como expresión de una nueva etapa orientada hacia la producción de aceites de oliva virgen extra de elevada calidad.
Aunque Picualia es una marca relativamente reciente, detrás de ella existe una experiencia olivarera mucho más extensa. Las cooperativas que dieron origen al proyecto reunían a numerosos agricultores locales y décadas de conocimiento sobre el comportamiento del olivo, la cosecha y la elaboración del aceite en las condiciones propias de la campiña jienense.
Uno de los grandes pasos en esta evolución fue la apuesta por unas instalaciones modernas en Bailén, diseñadas para mejorar el control de todo el proceso y permitir una elaboración diferenciada de los frutos de mayor calidad. Tecnología, selección de aceitunas y rapidez de procesamiento se combinan así con la experiencia acumulada por sus socios agricultores.
Actualmente, Picualia representa un modelo en el que tradición cooperativa e innovación trabajan conjuntamente. La almazara ha conseguido construir una identidad especialmente ligada a Bailén y a su variedad más emblemática, llevando la aceituna Picual y los AOVEs de Jaén a mercados nacionales e internacionales.
Picual: la variedad que define la identidad de Picualia
Como su propio nombre indica, la aceituna Picual ocupa una posición central en la producción de Picualia. Esta variedad domina ampliamente los olivares de Jaén y encuentra en el entorno de Bailén unas condiciones especialmente adecuadas para su cultivo. Su importancia es tal que constituye uno de los principales elementos de identidad de la almazara.
La Picual destaca por producir aceites de gran personalidad, intensidad aromática y elevada estabilidad. Cuando se recolecta en estados tempranos de maduración puede proporcionar perfiles especialmente verdes, con recuerdos vegetales que pueden evocar la hoja de olivo, la tomatera, la hierba recién cortada o la almendra verde, acompañados por el característico equilibrio entre amargor y picor.
Para sus AOVEs de mayor calidad, Picualia realiza una cuidadosa selección de las aceitunas desde el campo. La cosecha temprana permite trabajar con frutos todavía verdes o en envero, sacrificando parte del rendimiento graso que se conseguiría con aceitunas maduras a cambio de obtener una materia prima con mayor intensidad aromática.
La rapidez es otro elemento esencial. Las aceitunas son transportadas hasta las instalaciones de Bailén y procesadas en el menor tiempo posible. Allí se realiza una clasificación y control del fruto antes de iniciar la molturación, evitando que las partidas de mayor calidad permanezcan almacenadas durante periodos prolongados.
La almazara dispone de tecnología moderna para controlar parámetros fundamentales durante la elaboración, especialmente tiempo, temperatura y contacto con el oxígeno. La extracción mediante procedimientos mecánicos y a baja temperatura busca preservar los compuestos aromáticos y antioxidantes presentes naturalmente en las aceitunas.
Esta especialización permite a Picualia mostrar diferentes expresiones de una misma variedad. Dependiendo de la parcela, el momento de cosecha y la selección del fruto, la Picual puede presentar perfiles sensoriales distintos, demostrando que detrás de una variedad tradicionalmente asociada a aceites potentes existe también una gran complejidad aromática cuando se trabaja desde el campo con criterios de máxima calidad.
Los olivares de Bailén: el origen de los AOVEs de Picualia
El origen de Picualia se encuentra en los olivares de Bailén y su entorno, al norte de la provincia de Jaén. Se trata de un territorio en el que el olivo domina buena parte del paisaje y donde numerosas familias han mantenido durante generaciones una estrecha relación económica, social y cultural con este cultivo.
Los olivares pertenecen a los socios agricultores de la cooperativa, lo que proporciona a Picualia acceso a una amplia superficie de cultivo y a diferentes parcelas del término de Bailén y zonas próximas. Esta diversidad permite seleccionar determinadas fincas y aceitunas cuando se buscan características concretas para las elaboraciones de cosecha temprana y las gamas de mayor calidad.
La protagonista indiscutible de este paisaje es la Picual, perfectamente adaptada a las condiciones de la provincia de Jaén. Los veranos secos y muy calurosos, las precipitaciones concentradas principalmente en los meses más fríos y los importantes contrastes de temperatura a lo largo del año marcan el desarrollo del árbol y la maduración de sus frutos.
El trabajo realizado durante todo el ciclo agrícola resulta fundamental. El seguimiento de las parcelas permite conocer la evolución de la aceituna y determinar el momento de cosecha no únicamente en función de su rendimiento, sino también atendiendo a su estado sanitario, maduración y potencial sensorial. Para las partidas destinadas a los aceites más tempranos, esta selección comienza antes de que las aceitunas lleguen a la almazara.
La cercanía de las explotaciones a las instalaciones de Bailén facilita además que el fruto pueda llegar rápidamente al molino. Campo y almazara quedan así estrechamente conectados: una aceituna cuidadosamente cultivada perdería buena parte de su potencial si después permaneciera demasiado tiempo esperando antes de ser procesada.
Picualia encuentra, por tanto, su principal patrimonio en los agricultores, los olivares de Bailén y la variedad Picual. La combinación de este conocimiento agrícola acumulado durante generaciones con una almazara moderna permite trasladar al aceite una interpretación actual de uno de los paisajes olivareros más representativos de Jaén.


















