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Cortijo de Suerte Alta
Cortijo de Suerte Alta es una finca familiar dedicada a la elaboración de aceite de oliva virgen extra ecológico en Albendín, pedanía de Baena, en la provincia de Córdoba. El proyecto está profundamente ligado a la familia López de Carrizosa, que ha mantenido estas tierras y su relación con el olivar a lo largo de varias generaciones.
La historia del olivar actual comienza en 1924, cuando los marqueses de Bedmar, abuelos del actual propietario, realizaron una importante transformación de la finca y plantaron buena parte de los olivos que todavía hoy forman parte de Suerte Alta. Décadas después, en 1986, Manuel Heredia Halcón, actual responsable del proyecto, asumió la gestión de la propiedad e inició una nueva etapa orientada a recuperar y mejorar el olivar tradicional.
Uno de los momentos fundamentales de esta evolución llegó en 1996, cuando comenzó la transformación de la explotación hacia la agricultura ecológica. La decisión permitió desarrollar un modelo de cultivo basado en el respeto por el suelo, la biodiversidad y el equilibrio natural del olivar, convirtiendo esta filosofía en una de las principales señas de identidad de Cortijo de Suerte Alta.
Posteriormente, la familia decidió completar el proyecto construyendo una almazara propia dentro de la finca, diseñada específicamente para elaborar las aceitunas procedentes de sus olivares. De esta forma, Cortijo de Suerte Alta consiguió controlar directamente todo el proceso, desde el cuidado de los árboles durante el año hasta la recolección, molturación, almacenamiento y envasado de sus aceites.
Actualmente, Cortijo de Suerte Alta representa la unión entre olivar tradicional, producción ecológica, arquitectura sostenible y elaboración de AOVE de alta calidad. Una filosofía construida alrededor de la finca familiar y del paisaje olivarero de Baena, manteniendo el legado recibido de generaciones anteriores y adaptándolo a una forma moderna y sostenible de entender la producción de aceite.
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Picudo, Hojiblanca y Picual: variedades tradicionales del olivar de Baena
La producción de Cortijo de Suerte Alta está estrechamente relacionada con las variedades tradicionales de la comarca de Baena, entre las que destacan especialmente Picudo, Hojiblanca y Picual. La diversidad varietal de sus olivares permite elaborar tanto aceites monovarietales como coupages en los que cada aceituna aporta unas características aromáticas y gustativas diferentes.
La Picuda o Picudo tiene un protagonismo especial por su fuerte vinculación histórica con esta zona de Córdoba. Se trata de una variedad muy apreciada por la calidad de sus aceites, capaces de ofrecer perfiles aromáticos complejos y elegantes. Junto a ella, la Hojiblanca aporta frescura y matices vegetales, mientras que la Picual proporciona mayor estructura, intensidad y estabilidad.
Uno de los aceites más representativos de la finca es Cortijo de Suerte Alta Coupage Natural, concebido precisamente para reflejar la composición varietal tradicional de sus olivares. En lugar de buscar únicamente las características de una sola aceituna, este tipo de elaboración permite trasladar al aceite la diversidad existente en el propio campo.
La recolección se realiza buscando el momento adecuado de maduración y priorizando siempre la calidad del fruto. Las aceitunas se recogen directamente del árbol y son trasladadas rápidamente hasta la almazara situada en la misma propiedad. Esta cercanía permite reducir considerablemente el tiempo entre la cosecha y la molturación, uno de los factores fundamentales para conservar los aromas y evitar procesos de fermentación u oxidación.
La elaboración se lleva a cabo mediante procedimientos mecánicos y extracción en frío, manteniendo un control preciso de las temperaturas durante las diferentes fases. Una vez obtenido, el aceite se conserva cuidadosamente en depósitos de acero inoxidable hasta su posterior envasado.
Todo el proceso está además condicionado por el carácter ecológico de la explotación. Las aceitunas proceden de árboles cultivados sin herbicidas ni productos químicos de síntesis, de manera que la filosofía aplicada en la almazara comienza realmente muchos meses antes, con el manejo del suelo y el cuidado de cada parcela. El resultado son AOVEs que buscan expresar tanto las variedades tradicionales cordobesas como las características particulares de la propia finca.
Un olivar tradicional y ecológico a orillas del río Guadajoz
El corazón de Cortijo de Suerte Alta se encuentra en Albendín, dentro del término municipal de Baena, en un territorio marcado por el valle del río Guadajoz y por una larguísima tradición olivarera. La finca combina zonas de olivar con monte y vegetación mediterránea, creando un paisaje agrícola en el que los árboles conviven con espacios destinados a favorecer la biodiversidad.
Buena parte de sus olivares procede de las plantaciones realizadas a partir de 1924, por lo que la finca conserva numerosos árboles tradicionales que llevan aproximadamente un siglo formando parte de este paisaje. Frente a los modelos intensivos y superintensivos modernos, Suerte Alta ha apostado por conservar el carácter tradicional de estos olivares y adaptar su manejo a los principios de la agricultura ecológica.
Uno de los elementos fundamentales de este modelo son las cubiertas vegetales que crecen entre las calles del olivar. En lugar de mantener el suelo completamente desnudo, se favorece la presencia controlada de vegetación que ayuda a reducir la erosión, mejorar la estructura de la tierra, conservar humedad y proporcionar refugio y alimento a diferentes especies.
La biodiversidad tiene así un papel importante dentro de la explotación. El objetivo es mantener un equilibrio entre la producción agrícola y el ecosistema, favoreciendo la presencia de fauna y flora que contribuya al funcionamiento natural del olivar. Los restos procedentes de la poda pueden triturarse y reincorporarse al terreno, ayudando a devolver materia orgánica al suelo y cerrando parte del ciclo natural de la finca.
La propia almazara está integrada dentro de este paisaje y fue concebida siguiendo criterios de eficiencia energética y arquitectura bioclimática. Su ubicación en la finca no responde únicamente a una cuestión logística: permite que las aceitunas recorran una distancia mínima después de la cosecha y conecta directamente el trabajo realizado en los árboles con el proceso de elaboración.
Esta combinación de olivos tradicionales, agricultura ecológica, cubiertas vegetales, biodiversidad y una almazara situada dentro de la propia explotación define la personalidad de Cortijo de Suerte Alta. Aquí, el aceite se entiende como el resultado de todo un ecosistema agrícola, donde el cuidado del suelo y de los árboles durante el año es tan importante como el trabajo realizado posteriormente dentro del molino.









